sábado, 21 de abril de 2018

Apolo XVI

El Apolo 16 fue la décima misión tripulada en el Programa Espacial Apolo de EEUU, el quinto y penúltimo en alunizar y el primero en llegar a las zonas montañosas de la Luna, en la región de las Tierras Altas de Descartes.
Siendo esta la segunda "misión J," fue tripulada por el Comandante John Young, Piloto del Módulo Lunar Charles Duke y Piloto del Módulo de Comando Ken Mattingly.
Se lanzó desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, USA a las 12:54 EST el 16 de abril de 1972. La misión duró 11 días, 1 h y 51 min, concluyendo a las 14:45 EST el 27 de abril del mismo año.
John Young y Charles Duke estuvieron 71 horas - poco menos de tres días - en la superficie lunar. Durante ese tiempo realizaron tres actividades extra-vehiculares (EVA) o caminatas lunares, con una duración total de 20 horas y 14 minutos. Condujeron el Vehículo de Exploración Lunar “Lunar Roving Vehicle” (LRV), el segundo producido y usado en la luna, recorriendo con él 26.7 km.
En la superficie Young y Duke recolectaron 95.8 kg de muestras lunares para traer a la Tierra, mientras que el Piloto del Módulo de Comando Ken Mattingly orbitaba en el Módulo de Comando y Servicio (CSM), realizando observaciones. Mattingly permaneció 126 horas en las 64 revoluciones en órbita lunar. Después de que Young y Duke se reunieron con Mattingly en la órbita Lunar, la tripulación liberó un subsatélite del Módulo de Servicio (SM). Durante el viaje de regreso a la Tierra, Mattingly realizó una caminata espacial para recuperar varios casetes de película fotográfica del exterior del SM.
El punto de alunizaje del Apolo 16 en las tierras altas fue elegido para permitir que los astronautas reunieran material Lunar geológicamente más antiguo que las muestras obtenidas en los primeros cuatro alunizajes, los cuales habían estado cerca o dentro del Mar Lunar. Muestras de la Formación Descartes y la Formación Cayley descartaron la hipótesis de que dichas formaciones eran de origen volcánico.
Se trata de una imagen del astronauta John W. Young tomada el 23 de abril de 1972 durante la misión Apolo 16. En ella, vemos a Young en primer plano recopilando muestras lunares con un rastrillo y tenacillas.
Se ve algo extraño en el fondo de esta foto de la NASA, tomada por cierto por el también astronauta Charles M. Duke. Esa gran roca rodeada por una elipse roja es, según los teóricos, la prueba de que lo que la NASA oculta no es la llegada del hombre a la luna, que en este caso no ponen en duda, sino de un misterio mucho mayor que se nos está ocultando, la presencia de alienígenas en la luna.

Video: Lunar Base revealed in Apollo image https://www.youtube.com/watch?v=gneqNC8zm_I



viernes, 20 de abril de 2018

La Maestra...Tan buena como mi vieja

Biografía de Héctor Francisco Gagliardi: Fue un destacado poeta, recitador y letrista de tango argentino, conocido por sus poesías y textos en lunfardo. Fue probablemente el poeta que mayores ventas de libros alcanzó en la historia argentina (si se exceptúa a José Hernández con su “Martín Fierro”), alcanzando un millón y medio de ejemplares.
Nació  29 de noviembre de 1909, en barrio de Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, en la calle Lima al 900, viviendo durante su infancia y juventud en el barrio de San Telmo. Reconocido hincha de Racing Club de Argentina, le llegó a escribir más de un poema al club de sus amores.
Fue íntimo amigo del poeta Celedonio Flores alías “el Negro Cele”, quien lo impulsó a recitar sus versos en público.
Lo hizo por primera vez en un bar de la cortada Carabelas, centro nocturno tanguero por excelencia. Esa misma noche lo escuchó un productor y lo llevó a Radio Belgrano, donde para recitar sus poesías en el programa de “Jabón Federal”, alcanzando gran éxito popular.
Su apodo de El Triste, proviene de su debut, durante la Segunda Guerra Mundial, recitando su poema «Reyes Magos», una emotiva composición sobre la guerra, los niños y los juguetes.
Su primer poema fue «Medianoche», al que Troilo puso música pero nunca lo grabó. El tango «Media noche» que registró Troilo es otro, compuesto por Eduardo Escaris Méndez y Alberto Tavarozzi y cantado por Aldo Calderón.
Falleció el jueves 19 de enero de 1984 en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, víctima de un Infarto agudo de miocardio. El poeta Héctor Gagliardi tenía 74 años.
Un Poema:
La Maestra...Tan buena como mi vieja
Y como ella nerviosa,
de las que agrandan las cosas
y que por nada se quejan.
Tenía entre ceja y ceja
esa cuestión del aseo
y en lo mejor del recreo
revisaba las orejas.
Decía que un pajarito
al oído le nombraba
los niños que conversaban
cuando salía un ratito.
Y si un grandote de quinto
armaba la tremolina,
parecía una gallina
cuando tiene los pollitos.
Nos tomaba la lección
siguiendo el orden de lista
y obligaba con la vista
a seguir con atención;
Yo era medio remolón
porque andaba por la "G"
y cien veces me chasquié
al preguntar de a traición.
Se pasaba todo el día
prometiendo malas notas
y que en vez de la pelota
estudiaran geometría.
Era mujer... ¡que sabía
de un golazo de boleo!...
por eso es que en el recreo
los muchachos se reían....
Pero un vez se enfermo
y mandaron la suplente
que enseñaba diferente
y hasta un día de "usted" nos trató;
Y nosotros... ¡qué sé yo!...
sería mejor maestra
pero fieles a la nuestra
declaramos el boicot.
Y cuando vino al grado
después de la enfermedad
nos pusimos a gritar
que casi la desmayamos
y cuando vio tantas manos
que la querían tocar
de floja se echó a llorar
y nosotros la imitamos.
¡Ah! ¡Pobre maestra mía!
¡Cómo estarás de vieja!...
Revísame las orejas
soy un chico todavía.
No sabes con que alegría
quisiera volverte a ver:
no me vas a conocer
pero entonces te diría:
Yo ocupaba el tercer banco
al lado de la ventana
el que abría las persianas
cuando el sol no daba tanto.
El que se ahogaba de llanto
el día que te dejó
y que nunca te olvidó
y es por eso que te canto.
Vos sos la dulce canción
de la edad que ya se fue
hoy he venido otra vez
para darte la lección:
Pregúntame de a traición
maestra del cuarto grado
que cuanto me has enseñado
lo llevo en el corazón…
Héctor F. Gagliardi
Libro: Versos de mi Ciudad - Pinceladas Porteñas.

jueves, 19 de abril de 2018

EL PAÍS

Opinión
“Qué tarifas tan bajas tienes, Caperucita”
Por Luis Bruschtein
“Como me lo contaron, lo cuento, no me lo invento”  dice el cuentacuentos para empezar un cuento que es un invento para los chicos. “Como me lo contaron lo cuento, no es un invento” dice el gobierno cuando explica la inflación y los tarifazos a la sociedad de los adultos. Hay mil formas de empezar un cuento como: “érase que se era”, que predispone, o el que busca expectativa y ser creíble con “cuentan los que lo vieron, yo no estaba, pero me lo dijeron”. Los cuentos para chicos son para pasarla bien. Pero cuando el cuento se lo hacen a un tipo grande, no la pasa bien. La posverdad empieza así: “como me lo contaron lo cuento, no es un invento” y que viene de tres fuentes diferentes, y que lo dijo un primo muy confiable que es amigo de la esposa del panadero del fulano, que te muestro una cuenta dibujada o una foto que no dice nada. Y así, una sociedad se sumerge en un gran cuento y se despierta en una pesadilla ahogada por los tarifazos y la inflación.
La idea del cuento no es nueva. Hubo generaciones que compraban buzones. El cuentacuentos, en realidad un cuentero, era un porteño avivado que se lo vendía al inocente campesino. Otra fueron los terrenos inundados. Y así se fueron inventando los cuentos del tío, pero del tío Rico, como la copa de los ricos que crean riqueza y derrama sobre los pobres. El ser de imaginación y maravilla de los cuentos de la infancia transmutó en vendedor de buzones, famoso cuentero.
El cuentero, igual que el cuentacuentos, dice: “no me lo invento”. Y, como los cuentos para chicos que se construyen con partes de ese mundo de magias y superhéroes, el gran cuento del tío Rico para la sociedad de los adultos se teje con parte de sus verdades más amargas: que nadie te regala nada, que hay que sospechar del que promete mucho, que te lo ganaste a pulso, que sos un ganador si hay muchos que están peor. Y sobre esa urdimbre se borda lo principal del gran cuento que es donde empieza a doler el bolsillo. El cuentero-lobo le cuenta a Caperucita y le dice: “qué tarifas tan bajas tienes, Caperucita”.
Y resulta que se la quiere comer. Primero hubo cuatro años de restauración de una economía destruida por el neoliberalismo de los últimos años de Alfonsín, el menemismo y De la Rúa y tras esos cuatro años hubo ocho años de medidas redistributivas en los doce años de gobiernos kirchneristas. Y resulta que para las cuentas del neoliberalismo, en esos años el PBI fue un desastre, y creció la cantidad de pobres. El cuentero, ya con el oficio de periodista a sueldo de grandes corporaciones, se multiplicó y todos repitieron esos números “hasta el infinitoooo y máaaaas allá”, como en Toy Story. Gran parte de la sociedad adulta se tragó ese cuento del Tío Rico y ahora tiene un buzón hermoso con el doble de inflación y tarifas impagables.
Y algunos se resisten a reconocerlo y salir del cuento y repiten como el lobo que la causa de los tarifazos es “tenías las tarifas muy bajas, Caperucita”. Durante 2017, los dueños de Edenor y Edesur, Marcelo Mindlin y Niky Caputo, ganaron más de 9 mil millones de pesos. Un millón de pesos por hora. Uno es el principal amigo de Macri y el otro le compró la constructora.
Hubo periodistas superstars que sospechosamente insistieron en el argumento del lobo. Son los mismos que repitieron que la economía no crecía desde 2011 y que el kirchnerismo dejó la tercera parte del país en la pobreza y que el déficit era descomunal, un país en llamas al que un príncipe de ojos azules venía a salvar. La intención de ese cuento es que la gente crea que las políticas distributivas producen más pobreza. Y que la única forma de repartir es sacándole a los que menos tienen. Lo dijo María Elena Walsh: un mundo donde “nada el pájaro y vuela el pez”.
Uno dice el cuento del Tío Rico, otros dicen “El arte del dibujo”, como los economistas Sebastián Fernández y Mariano Kestelboim en el artículo que publicaron en el suplemento Cash del domingo. Con una comparación elemental demuestran la falsedad de las proyecciones del Indec de Macri hacia el pasado reciente que pretenden negar que la economía creció hasta que llegaron ellos, que hubo creación de empleo hasta que llegaron ellos y que creció el consumo hasta que llegó Cambiemos. Y por lo tanto, bajó la pobreza. Sencillísimo: comparan la cifra que dibujó el Indec macrista para el período 2011–2015 sobre la economía nacional, con la que dieron los principales centros urbanos en esa época (la mayoría gobernados por la oposición al kirchnerismo) y hay una diferencia de casi 20 puntos. La cifra del Indec es imposible. Es lo más trucho y evidente.
El reino del revés, el mundo trucho con cifras tan evidentes fue asumido. Hasta hubo kirchneristas que las tomaron para no quedar afuera de lo establecido. El influjo inmanente que transmitía la melodía del flautista de Hamelin afectó incluso a muchos que pensaban lo contrario. La realidad virtual se ajusta también para los que no quieren quedar afuera del consenso establecido, por más estúpido que sea.
La más vulnerable a los cuentos del tío ha sido siempre la clase media o la población de ingresos medios ya sea cuentapropista o trabajador con relación de dependencia. Porque la clase alta es la que hace el cuento y porque los más humildes están más avivados porque ya perdieron. En cambio esa gente sigue creyendo y se ahoga en su desesperación pero no quiere reconocer que fue engañada miserablemente. Se aferra a la fantasía, quiere creer ciegamente que se trata del esfuerzo necesario y que va a estar mejor en el futuro.
Los tarifazos son astillas de realidad que penetran la Matrix macrista duránbarbista. Esos sectores medios están golpeados y todavía pueden negarlo porque tienen margen de aguante. Pero a los más pobres o los que vivían con lo justo, que en su mayoría no creyeron el cuento del lobo, el tarifazo les pegó en el corazón. La Matrix los expulsa del sueño y el Conurbano empieza a convertirse en una caldera de presión. Los cuentos de los chicos terminan “y fueron felices y comieron perdices”. Pero en el final de los cuentos del tío Rico, nadie come perdices.
Fuente: Diario Página 12 (19 de abril de 2018)

La primera estación espacial de la historia

La Salyut 1 fue la primera estación espacial de la historia, soviética, se lanzó el 19 de abril de 1971 en órbita a 200 km sobre la Tierra.
Salyut 1
Llevaba dos telescopios para observar las estrellas. Los cosmonautas realizaron pruebas médicas entre ellos y estudiaron el crecimiento de plantas en el espacio.
Las expediciones a la estación espacial Salyut 1 fueron a través de dos naves, la primera misión a la Salyut fue la Soyuz 10, que se acopló a la estación el 23 de abril, permaneciendo estacionada allí durante 5 horas y media. La tripulación no pudo acceder a la estación por un problema técnico, debiendo regresar a la Tierra.
Y la segunda misión, embarcada en la Soyuz 11 permaneció en ella durante 23 días, sin embargo la misión sufrió un accidente técnico durante su regreso a la Tierra, lo que provocó la muerte de la tripulación, en octubre de 1971.
Soyuz 10


miércoles, 18 de abril de 2018

Teoría apocalíptica

Actualidad
¿Se termina el Mundo el 18 de abril?
A lo largo de los años tuvimos muchas falsas alarmas de fechas en las que, según viejas profecías, tendría que haber tenido lugar el Apocalipsis. Aunque ninguna de ellas terminó siendo cierta, ahora surgió una nueva teoría que dice que el 18 de abril será el Fin del Mundo.
Un presunto texto de Stephen Hawking ha causado gran revuelo en redes sociales, ya que según se ha dicho se presagia el fin del mundo, pero que se trata de un ataque no humano.
Según lo compartido en YouTube, el mensaje era una advertencia de que estábamos en peligro y que ese peligro no era humano, además de que da una fecha “fatídica”: el 18 de abril.
El mensaje lo compartió un usuario de Twitter, el cual estaba encriptado y se dijo que el remitente era Stephen. Ante lo anterior surgen las interrogantes de que si se trata de un ataque alienígena, de si corremos peligro por un ataque nuclear o si rebeldes preparan un ataque químico.
Según una de las interpretaciones del texto encriptado atribuido a Hawking la tierra está a punto de quebrarse. El mensaje se envió con la voz de un robot con tono de mujer. Según el video, Hawking habló de profecías del fin del mundo por alienígenas.
Tras la advertencia, se menciona que el científico murió. “Tal vez descubrió algo que afectaría la tierra tal y como la conocemos”, se dice en YouTube. “Hawking quiso protegernos encriptando el mensaje, pero lo acabaron descubriendo y le pudo costar la vida”, se menciona.
Algo que llama la atención es que después de descifrar el mensaje, Estados Unidos con Francia y Reino Unido, decidió atacar Siria. Esto se dice con el fin de desviar la atención de lo que ocurrirá el 18 de abril.
En el canal CreepyPhobia Misterios se dio una interpretación del mensaje: “Sos Peligro Sos Tienen que evacuar, sean cuidadosos no son humanos. SOS peligro SOS”, dicen. Además se habla de unas coordenadas, que nos llevan al sitio en donde desapareció el vuelo 370 de Malasia airline.